miércoles 25 de enero de 2012

LA VIDA SOLITARIA


Lectura: Filipenses 4:10-13.

"Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras" Hebreos 10:24

Desde un punto de vista estadístico, debería ser imposible sentirse solo en el planeta Tierra. Después de todo, hay más de 6,000 millones de personas en esta gran roca.

Sin embargo, mucha gente en nuestro mundo se siente sola. Una mujer me dijo que ha vivido más tiempo que todos sus parientes cercanos y amigos. En su soledad, se pregunta por qué Dios permite que ella siga viviendo.

Si te sientes solo, tal vez podamos animarte. Toma la Palabra de Dios averigua cómo pueden ayudar a mitigar tu soledad las tres acciones siguientes:

Aprende a estar contento. Lee Filipenses 4:10-13. Después, pídele a Dios que te ayude a depender de Él todos los días y a aprender a estar contento en cualquier situación.

Haz el bien a alguien. Lee Hebreos 13:1-3. Luego, busca a alguien que necesite ayuda. La soledad desaparecerá de ti y de esa otra persona.

Adora con el pueblo de Dios. Hebreos 10:21-25 hace hincapié en la importancia de adorar con otros creyentes. Busca a alguien con quien puedas alabar a Dios.

Si te sientes solo, apóyate en Jesús para que te haga sentir contento y satisfecho, ayuda a otra persona y adora a Dios con otros creyentes. Estas acciones van a cambiar tu manera de pensar y te recordarán que, cuando conoces a Dios, nunca estás solo.

Reflexión: Mucha gente se siente sola porque construye muros en vez de puentes.

LA BIBLIA EN UN AÑO: Éxodo 12-13. Mateo 16.

2 comentarios:

ArmandoNC dijo...

La soledad es relativa. En mi época de "soledad" el silencio me permitió escuchar a Dios, disfrute y glorifique la maravilla de sus obras en la naturaleza. Se le teme a la soledad al no sentir la presencia de Dios, el cual no es tan invisible como muchos creen. En un bosque solitario como se escucha un árbol caer? Al igual que el bosque es Dios, sí no vas a El no lo escucharas.

Anónimo dijo...

si a veces uno se siente solo pero tanto separarse, o verse separado del resto, es bueno para escuchar las grandes cosas que Dios quiere decirnos,enseñarnos... y hacernos ver aquellas que tiene para nosotros. La otra cara de la moneda es cuando nosotros en vez de establecer puentes nos ponemos muros eso ni es sano ni es bueno ni es santo. Jesús sólo se aislaba para orar y descansar para momentos de intimidad con Dios y sus discípulos. Imitémosle.

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